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Lenguaje centrado en la persona

Emiliana Nutrición
Lenguaje centrado en la persona

Todos tenemos sesgos. A veces son invisibles para nosotros, pero influyen en cómo vemos, pensamos y hablamos de otras personas. Y uno de los más comunes (y más normalizados) es el sesgo de peso.

El problema es que, cuando esos sesgos se convierten en palabras pueden generar estigma y hasta discriminación sin que nos demos cuenta. Por eso vale la pena revisar cómo hablamos del peso y de los cuerpos (ajenos y propios).

¿Qué es el sesgo de peso? 

Son esas actitudes o creencias negativas acerca del peso de una persona (a nivel individual). Puede presentarse de tres formas: explícito, implícito e internalizado.

1) Sesgo explícito: cuando el juicio es directo

Es el sesgo que se expresa abiertamente con juicio, con lenguaje moralístico y con actitudes negativas hacia personas con un mayor peso.

Ejemplos de frases: 

  • “Eres lo que comes”

  • “El control de peso es sencillo, solo cambia tu estilo de vida”

  • “¿No sabes que la obesidad es mala para ti?”

  • “Te estás matando”

  • “Eres flojo” 

2) Sesgo implícito: lo que creemos “sin querer”

Son actitudes y creencias inconscientes sobre el peso y sobre las personas con un peso mayor.

Ejemplos típicos:

  • “El peso solo es un problema de balance de energía, comiendo menos se cura”

  • “La obesidad no es una enfermedad crónica, es una decisión de estilo de vida”

  • “Los medicamentos para el manejo de la obesidad y la cirugía bariátrica son innecesarios/inefectivos y la ruta ‘fácil’.

  • “La obesidad es responsabilidad de cada quien”

3) Sesgo internalizado: cuando lo volteamos hacia nosotros

Es cuando esas creencias se convierten en actitudes hacia nuestro propio peso
Ejemplos:

  • Sentirse ansioso por el peso

  • Culparse a uno mismo 

  • Sentirse menos capaz o menos valiosx por el peso

  • Creer que el manejo de la obesidad es “solo mi responsabilidad”

¿Qué tiene que ver todo esto con el lenguaje?
El lenguaje es una de las formas más comunes en las que nuestros sesgos aparecen sin que lo notemos. Puede reforzar estigma… o puede reducirlo. Por eso es importante hablar del lenguaje centrado en la persona. 

Combina (1).jpgEjemplo de lenguaje centrado en el peso 
Una forma de empezar es cambiar el enfoque del “diagnóstico como identidad” a “persona primero”:
Incorrecto
-“Obeso/a” describe la identidad de la persona.
-Pone el enfoque en la obesidad como parte central de la persona.
Correcto
- “Persona que vive con obesidad”
-“Vive con obesidad” describe una condición de salud que alguien tiene.
-La persona se separa del diagnóstico y sigue siendo mucho más que él. 

Otros ejemplos del mismo enfoque:
-“Vive con diabetes” vs “diabético”
-“Vive con hipertensión” vs “hipertenso”
-“Vive con obesidad grave” vs “obeso mórbido” 

✨Nuestras palabras pueden herir o pueden acompañar. Poner a la persona primero es elegir respeto, dignidad y humanidad en cada conversación.✨

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